Hay algo que muchos dueños de perros conocen perfectamente: sentarse a comer… y sentir que alguien te observa fijamente.
En mi caso, ese alguien es Vera, mi perrita adoptada en una protectora. Cada comida es casi un juego para ella: mirar, tocar con la pata y, a veces, conseguir algún premio inesperado.
En este artículo te cuento cómo actúa, por qué lo hace y algunos consejos prácticos para manejar estas situaciones. 🐶

Cómo actúa Vera durante las comidas
Cuando me siento a la mesa, Vera aparece casi siempre en pocos segundos. Se coloca cerca y me mira con unos ojos enormes, como si fuera un cordero degollado, intentando transmitirme pena.
Si no le doy nada enseguida, pasa al siguiente paso: me toca con la pata, como diciendo:
“Vamos, comparte un poco. No seas egoísta. Además, te ayudaré a mantener la línea.”
Es imposible no reírse de esta escena.
Por qué los perros te miran mientras comes
Aunque parezca anecdótico, este comportamiento tiene explicación:
- Los perros aprenden que cuando los humanos comen, puede caer comida.
- Una experiencia positiva (aunque solo haya sido una vez) se queda grabada para siempre.
- Por eso desarrollan estrategias para conseguir algo: mirar, acercarse, tocar, poner cara de pena o incluso quedarse vigilando.
El olfato de los perros es increíble
Los perros tienen un sentido del olfato muchísimo más desarrollado que el nuestro.
Por ejemplo, Vera es capaz de aparecer en la cocina en segundos si abro un paquete de fiambre o empiezo a cortar carne.
Es como si tuviera un radar especial que detecta cualquier aroma de comida.
¿Debo darle comida desde la mesa?
Dar comida mientras comes es tentador, sobre todo cuando el perro pone cara de pena.
Pero es importante entender que:
- Aprenderá rápido que insistiendo puede conseguir comida.
- Esto puede generar hábitos como mirar constantemente, pedir con la pata o quedarse vigilando la mesa.
Por eso muchos entrenadores recomiendan no dar comida directamente desde la mesa.
Cómo manejo esta situación con Vera
Con Vera intento:
- No darle comida mientras comemos.
- Reforzar comportamientos positivos después de la comida.
- Usar premios controlados en su rutina, para que no asocie la mesa con comida gratis.
Aunque su mirada dramática sigue siendo difícil de ignorar, es importante mantener la consistencia.
Consejos prácticos
- Rutina fija de comidas: el perro entiende que comer mientras tú comes no es una opción.
- Premios controlados: darlos después de la comida o durante entrenamiento.
- Evitar reforzar la conducta: no ceder a las patas ni miradas de pena.
- Vigilar olores: abrir paquetes de comida o cortar carne puede atraer a tu perro rápidamente, ¡su olfato lo detecta todo!